
No ha pasado un mes desde que Mikheil Saakashvili, entre gritos y llantos de la oposición, se consagró, nuevamente, como presidente de Georgia; luego de curiosas elecciones denotó la confianza que nuevamente el pueblo georgiano le depositó al prooccidentalista.
El estudiado en Estados Unidos y formado en Francia, no vivió los mejores días a finales del año pasado cuando teniendo la posición asegurada hasta fin de año y un orden prematuro, se vio en contra de una oleada masiva de los miembros de la oposición, quienes moviendo masas arrogantemente implantaron su físico en las calles de la capital. La declaración del Estado de Emergencia, hecho que alejó un tanto la misión de ingresar a la OTAN, fue vital para evitar un Golpe de Estado, acto que aparentemente era el fin absoluto para uno de los líderes de la oposición, hijo del primer presidente de Georgia y ñieto de uno de los más grandes historiadores de dicho país, cuyo nombre arrastró por generación, Konstantin Gamsakhurdia.
Ante dicha inestabilidad que se presenció en el pequeño país del Cáucaso, cuya historia no se resume en enciclopedias ligeras, Mikheil Saakashvili escribió su nombre bajo la palabra de la democracia, y nuevamente denotando su máximo apoyo al pueblo georgiano, adelantó las elecciones. Con este acto, no solamente informó a la oposición y a los vecinos del Norte que Georgia no poseía miedo en sus actos, sino que también reverenció el hecho de otorgar la oportunidad definitiva a su pueblo de eleguir el camino a seguir. A pesar de ello, quien con un absoluto apoyo llegó al poder en la Revolución de las Rosas, tuvo que sudar gotas frías para superar la mitad de las votaciones. Pese a estar alejado de su contrario partidario, el trauma era continuar a una segunda ronda donde la masividad opositiva se alinearía en uno solo.
Por suerte de muchos Saakashvili obtuvo el apoyo de la mayoría del pueblo, superando por varios porcentajes la media de elecciones. Mientra se celebraba dicho acto, por el otro lado, Gachechiladze optó por dar los puntos que su partido quería señalar, justo cuando perdió. El candidato economista bajo el sobrenombre de "Grechikha" en Georgia, no había tenido campaña política intradefinitiva, sino, en todo el período seleccionado se había encargado de criticar y despojar las políticas de Mikheil Saakashvili, y a la pregunta de: "¿qué propone su partido para una presidencia?" respondía: "¿qué propuso el partido de Saakashvili?, a diferencia de él nosotros sí cumpliremos lo que nos propongamos, y a la pregunta de qué nos proponemos, lo sabrán cuando deban saberlo". Talvez esa fecha de denotación no apareció en el calendario, ya que aún finiquitadas las votaciones aún no se sabía qué proponía el partido de Grechikha, claro, lo único que sí se evidenciaba era el realineamiento con Rusia.
Pese a ello, Gachechiladze obtuvo un poco más del 20% de apoyo del pueblo y declaró que las elecciones fueron fraudulentas, los centenares de misioneros de la OSCE no encontraron ningún espacio al fraude, únicamente los miembros representantes de Rusia apoyaron las declaraciones de la OTAN, en su contraparte, los misioneros de la OSCE criticaron de sobremanera las declaraciones del lado ruso en sus aportes a los medios internacionales: "una cosa es no estar a gusto con el resultado, y otra es criticar a miembros observadores, que a diferencia de ellos, estuvieron en todo momento realizando su trabajo en las oficinas de cuenta".
Mikheil Saakashvili ya vivió la primera arremetida de la sociedad georgiana, de las más inestables con el paso de la historia, donde reyes jerárquicamente monarcas eran desalineados por simples consejeros quienes mediante chantajes reunían a las aldeas a enfrentar el poder real, a revolucionar y debilitar el país por dentro, no es para menos que el lema oficial de Georgia sea: "en la unión está la fuerza", desde tiempos antaños los mejores guerreros del país defendieron la frase, los mejores reyes lo evidenciaron, pero pese a ello, inclusive el monarca más estimado en la historia de Georgia tuvo una oposición masiva, contra la cual ganó muchas batallas, que pudieron bien servir al país para expulsar a los otomanos antes de lo que lo lograría (hablamos de David "Agmashenebeli" de la casa de los Bagrationi).
Luego de su masiva y positiva campaña política, Mikheil Saakashvili busca la forma de eliminar todo tipo de argumentos que su oposición ha querido aplicar, esto en primer lugar para hacer más difícil la tarea de envenenar mentes de la sociedad, y en segundo lugar, para hacer menos complementario las declaraciones de los mismos, que de una u otra forma, afectaron todas las misiones del Gobierno previo, entre ellos, la búsqueda de recuperación de las zonas de conflicto y el ya mencionado proceso de ingreso a la OTAN.
Ha declarado, el reelecto presidente, que buscará medios disponibles para apoyar la pequeña empresa, pero defiende su previa política mencionando que el pago de impuestos es vital para la economía del país, a como también es característica necesidad del sistema. Con esto se pretende que el pueblo georgiano entienda que el comunismo ha quedado en el pasado lejano.
El ingreso a negociar nuevamente ante Rusia, para mantener óptimas relaciones, continúa. Varios grupos de oposición prefieren contactos muy cercanos, como las creadas por Shevardnadze, con el gobierno ruso. Saakashvili denotó que la mejor manera de evitar estas ideales de preferencia, era llevarse bien con ellos, de esta forma busca nuevas maneras de diálogo con el gobierno ruso, aunque cabe destacar que las relaciones no cambiarán hasta que Rusia no tire la toalla por Abkazia y Ossetia del Sur, y principalmente por Abkhazia, donde la OTAN debería hacerse cargo en un porcentaje absoluto.
Una nueva temporada comienza, el pueblo georgiano es tonto, es difícil hacerles entender que la política no es algo que se sepa en la calle, como alguna vez mi persona defendió, "no todos podemos hacer una cirugía", para eso existen los doctores. Hace unas semanas vimos a miles de políticos defendiendo ideales sin base en las calles de la capital, "¿son acaso todos ellos de hacer una cirugía?". La política no es tan fácil de entender, lamentablemente en Georgia muchos pretenden no entenderla, sino regirla de la mejor manera.
Ganó Mikheil Saakashvili, lo cual es una ventaja para el país, ahora se debe neutralizar la campaña de destrucción interna e intentar a toda costa reintegrar al país territorialmente para poseer óptimas cualidades en un futuro próximo.
Kaji Gonenashvili Taliashvili.
El estudiado en Estados Unidos y formado en Francia, no vivió los mejores días a finales del año pasado cuando teniendo la posición asegurada hasta fin de año y un orden prematuro, se vio en contra de una oleada masiva de los miembros de la oposición, quienes moviendo masas arrogantemente implantaron su físico en las calles de la capital. La declaración del Estado de Emergencia, hecho que alejó un tanto la misión de ingresar a la OTAN, fue vital para evitar un Golpe de Estado, acto que aparentemente era el fin absoluto para uno de los líderes de la oposición, hijo del primer presidente de Georgia y ñieto de uno de los más grandes historiadores de dicho país, cuyo nombre arrastró por generación, Konstantin Gamsakhurdia.
Ante dicha inestabilidad que se presenció en el pequeño país del Cáucaso, cuya historia no se resume en enciclopedias ligeras, Mikheil Saakashvili escribió su nombre bajo la palabra de la democracia, y nuevamente denotando su máximo apoyo al pueblo georgiano, adelantó las elecciones. Con este acto, no solamente informó a la oposición y a los vecinos del Norte que Georgia no poseía miedo en sus actos, sino que también reverenció el hecho de otorgar la oportunidad definitiva a su pueblo de eleguir el camino a seguir. A pesar de ello, quien con un absoluto apoyo llegó al poder en la Revolución de las Rosas, tuvo que sudar gotas frías para superar la mitad de las votaciones. Pese a estar alejado de su contrario partidario, el trauma era continuar a una segunda ronda donde la masividad opositiva se alinearía en uno solo.
Por suerte de muchos Saakashvili obtuvo el apoyo de la mayoría del pueblo, superando por varios porcentajes la media de elecciones. Mientra se celebraba dicho acto, por el otro lado, Gachechiladze optó por dar los puntos que su partido quería señalar, justo cuando perdió. El candidato economista bajo el sobrenombre de "Grechikha" en Georgia, no había tenido campaña política intradefinitiva, sino, en todo el período seleccionado se había encargado de criticar y despojar las políticas de Mikheil Saakashvili, y a la pregunta de: "¿qué propone su partido para una presidencia?" respondía: "¿qué propuso el partido de Saakashvili?, a diferencia de él nosotros sí cumpliremos lo que nos propongamos, y a la pregunta de qué nos proponemos, lo sabrán cuando deban saberlo". Talvez esa fecha de denotación no apareció en el calendario, ya que aún finiquitadas las votaciones aún no se sabía qué proponía el partido de Grechikha, claro, lo único que sí se evidenciaba era el realineamiento con Rusia.
Pese a ello, Gachechiladze obtuvo un poco más del 20% de apoyo del pueblo y declaró que las elecciones fueron fraudulentas, los centenares de misioneros de la OSCE no encontraron ningún espacio al fraude, únicamente los miembros representantes de Rusia apoyaron las declaraciones de la OTAN, en su contraparte, los misioneros de la OSCE criticaron de sobremanera las declaraciones del lado ruso en sus aportes a los medios internacionales: "una cosa es no estar a gusto con el resultado, y otra es criticar a miembros observadores, que a diferencia de ellos, estuvieron en todo momento realizando su trabajo en las oficinas de cuenta".
Mikheil Saakashvili ya vivió la primera arremetida de la sociedad georgiana, de las más inestables con el paso de la historia, donde reyes jerárquicamente monarcas eran desalineados por simples consejeros quienes mediante chantajes reunían a las aldeas a enfrentar el poder real, a revolucionar y debilitar el país por dentro, no es para menos que el lema oficial de Georgia sea: "en la unión está la fuerza", desde tiempos antaños los mejores guerreros del país defendieron la frase, los mejores reyes lo evidenciaron, pero pese a ello, inclusive el monarca más estimado en la historia de Georgia tuvo una oposición masiva, contra la cual ganó muchas batallas, que pudieron bien servir al país para expulsar a los otomanos antes de lo que lo lograría (hablamos de David "Agmashenebeli" de la casa de los Bagrationi).
Luego de su masiva y positiva campaña política, Mikheil Saakashvili busca la forma de eliminar todo tipo de argumentos que su oposición ha querido aplicar, esto en primer lugar para hacer más difícil la tarea de envenenar mentes de la sociedad, y en segundo lugar, para hacer menos complementario las declaraciones de los mismos, que de una u otra forma, afectaron todas las misiones del Gobierno previo, entre ellos, la búsqueda de recuperación de las zonas de conflicto y el ya mencionado proceso de ingreso a la OTAN.
Ha declarado, el reelecto presidente, que buscará medios disponibles para apoyar la pequeña empresa, pero defiende su previa política mencionando que el pago de impuestos es vital para la economía del país, a como también es característica necesidad del sistema. Con esto se pretende que el pueblo georgiano entienda que el comunismo ha quedado en el pasado lejano.
El ingreso a negociar nuevamente ante Rusia, para mantener óptimas relaciones, continúa. Varios grupos de oposición prefieren contactos muy cercanos, como las creadas por Shevardnadze, con el gobierno ruso. Saakashvili denotó que la mejor manera de evitar estas ideales de preferencia, era llevarse bien con ellos, de esta forma busca nuevas maneras de diálogo con el gobierno ruso, aunque cabe destacar que las relaciones no cambiarán hasta que Rusia no tire la toalla por Abkazia y Ossetia del Sur, y principalmente por Abkhazia, donde la OTAN debería hacerse cargo en un porcentaje absoluto.
Una nueva temporada comienza, el pueblo georgiano es tonto, es difícil hacerles entender que la política no es algo que se sepa en la calle, como alguna vez mi persona defendió, "no todos podemos hacer una cirugía", para eso existen los doctores. Hace unas semanas vimos a miles de políticos defendiendo ideales sin base en las calles de la capital, "¿son acaso todos ellos de hacer una cirugía?". La política no es tan fácil de entender, lamentablemente en Georgia muchos pretenden no entenderla, sino regirla de la mejor manera.
Ganó Mikheil Saakashvili, lo cual es una ventaja para el país, ahora se debe neutralizar la campaña de destrucción interna e intentar a toda costa reintegrar al país territorialmente para poseer óptimas cualidades en un futuro próximo.
Kaji Gonenashvili Taliashvili.
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